Efímero

Trémula,
corrí a tu encuentro.
Te veías distinto,
no sabía qué pensar.
Me encontré
con tu mirada
Intacta
y tu sonrisa
Tal como la recordaba
Nada había cambiado
en vos,
ni en mi
Salvo,
que ya no eramos
los jóvenes
que apresurados
en un beso
ardíamos de deseo.
Me abrazaste,
y volví a sentirte
latiendo fuerte
detrás de las barreras
que nos separaron.
Me apartaste,
para mirarme,
y sin necesidad
de escucharlo de tus labios,
supe
casi instintivamente
que volverías a alejarte
Un reencuentro
efímero, diáfano
que bastó
para que recordemos
todo lo que ardió.

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