Nobleza obliga (pero conste que a regañadientes)

Lunes temprano a la mañana. Muy temprano para pensar. Entré en mi oficina, prendí las máquinas, las luces, abrí las ventanas, y me quedé largo rato mirando el río. Desde mi ventana, veo el río, y los edificios de Puerto Madero, y la nueva plaza de Cristóbal Colón. Vista inmejorable. Aunque hoy era un día gris, indefinido. Llover o no. Yo había llevado mi paraguas, que definitivamente, quedó colgado del perchero, cuando me fui, porque finalmente no llovió nada.


Cuestión, estaba yo ahí mirando, perdida en pensamientos. Tenía ganas de escribir una entrada digna de leerse, pero no sabía bien ni por dónde, ni con qué empezar. Recordé una obra de teatro maravillosa, que me llenó el alma en mis años jóvenes. “Prohibido suicidarse en primavera” de Alejandro Casona. Desopilante obra de teatro. Breve pero jugosa, sustanciosa, llena de perlitas.(Pueden ver una síntesis acá).
Inmediatamente pensé en Vero, mi amiga del alma, de las letras, de los cuentos, de las poesías y un millón de submundillos. Escritora de cepa. Más de alma que de estudio riguroso y erudito, a la que sé que aún le obsesionan las oraciones simples con un profundo significado.Y mientras yo miraba por la ventana del edificio donde trabajo, me remonté a los años en los que nos conocimos, en ese mismo lugar, pisos más, pisos menos.


Yo pulcra secretaria, de seriedad a ultranza, y ella una pequeña “elfa” Correctora Literaria. Así fue como supe de esta pequeña persona, que se transformó en mi amiga del alma. Vero escribía, desde siempre, y yo intentaba escribir. Y nos leíamos, y hablábamos de todo sin necesidad de medir ni media palabra. Me hacía tanto acordar a Libertad, la amiga de Mafalda!
Ahí estaba yo, pensando en ella, y en que jamás le conté que me encantaba esta obra. Últimamente, estos últimos días, me agarraron como unas ganas incontrolables de leerla nuevamente, y entonces, con frases frescas para citar sin empacho, contarle finalmente a Vero. Decidí apresurar mi reencuentro, y salí a buscarla. A la obra. La encontré. Y si bien no olía a libro nuevo, aroma que me puede, olía a recuerdos. En auténtica versión de descarga de libros on line, o e-books, como más les guste.
Bendije a San Internet (¿o Santa Internet?), y me dispuse a abrir el archivo. Sentí semejante emoción!!!. Y repentinamente, Vero volvió a mi mente. Tengo que contarle, tengo que contarle... resonaba con eco.
Días atrás le había mandado orgullosa el link para el blog, pero a pesar de esperar urgentemente sus comentarios (siempre consideré su palabra como la más autorizada para criticarme, literariamente hablando, porque jamás escuché una sola crítica como amiga), estos nunca llegaron.


Para tener el e-book en cualquier momento, me lo direccioné al mail. Fue entonces cuando la encontré, justo donde la esperaba. Ahí estaba Vero.


No sólo había recibido mi mail, y lo había respondido (leerla fue una gran invitación a reír de principio a fin) sino que además, había entrado al blog, lo había leído de punta a punta, y había escrito sus comentarios. Qué desgraciada! Pensé para mis adentros, mientras moqueaba leyéndola, y sonreía como idiota. Delante mio estaba toda su batería de palabras. Si, Vero tiene blog, justo aquí
Inmediatamente, las manos fueron al teclado para comenzar a escribir esta entrada de hoy, que están leyendo. Tenía decidido, de norte a sur y de este a oeste, dedicarle completamente la entrada a mi amiga Verónica (insisto, es un elfo! esta chica tiene poderes!)


Comencé, tropecé, borré y volví a comenzar. No saqué ni medio lustre al teclado, y desistí, con la idea fija en hacerlo más tarde, cuando ya todos duermen. Y acá viene mi "a regañadientes", mi emoción y mis nuevas lágrimas.


Ahí estoy yo, sentada, teclado en dedos, monitor en firme blanco, dispuesta a todo o nada. Lu mira un programa de “La Traviata”, suenan tenores, sopranos, italiano y clásico, con lo cual, tengo música inspiradora asegurada de fondo.


¿Queeeé!??…. “me ganó de mano!, la muy desopilante, correctoraliteraria, re-dac-to-ra... amiga del alma mía, me jugó sucio, y me ganó de mano!”


Imperdonable!


Segundos antes de borrarme de este mundo, para internarme en este otro de escribir, entré a su blog para mostrárselo a Lucas, y discurrir si realmente las polillas no son las hermanas feas de las mariposas. Frase a la que dedicaré una entrada totalmente nueva!
Justo ahí, descubro la tamaña traición (el que avisa no traiciona, y yo ni me enteré)


Mi amiga, mi adorada HadaVe, escribió de mi, de ella y de nosotras. Y aunque mis ojos no daban crédito a lo que leían (¿escribió de mi?!) Me reí con los dientes al aire, y el alma en el cielo.


Mi AMIGA RANI, para la que yo soy Lechu,
Mi ADORABLE Y ENTRAÑABLE AMIGA,


La escritora, Correctora literaria. La Poetiza, escribió acerca de mi. Y yo, ante tamaña osadía, me he quedado sin palabras, aunque llena de emociones. (acá podés leer “Blog Amigo”)

Así que, Nobleza obliga

Acá les dejo un poema de Verónica Andrea Rucio, MI AMIGA, con la que compartimos más que un nombre en común:

PARAGUAS

Techito frágil y portátil
hecho de liviandad y de odio al agua
te empuño como un sable.
Así venzo
de una estocada
la primavera acuática y gris que cae del cielo

Reto al tiempo

Lo reto a que pase, y yo pueda librarle batalla. A que pueda con los medios que tenga, hacerle una cabriola, y sortear sus efectos. Hechando mano a todo cuanto sé, a todo cuanto puedo.
- "Te reto, tiempo"-.
Y en este duelo, a todo o nada, por suerte, No pudiste.
Porque no pudiste hacer desaparecer una de las fotos más hermosas que tengo. Porque aunque quisiste, no pudiste borronear la sonrisa de mi abuelo joven, casi niño. Todo por descubrir, lugares que conocer, un amor eterno por vivir, hijas que que ver crecer, nietos por malcriar y educar.
Y también, te reto, como se reta a los chicos. Porque te empeñaste en pasar, en transcurrir, y esa batalla sí, me la ganaste. Sos vos quien tiene un ángel marinero a tus espaldas.
Te reto enojada, furiosa porque dentro mio, sé que daría un millón de imágenes, por tenerlo de nuevo conmigo.
¿Hacemos trato, tiempo?
A mi Tata
y a la tecnología, que me está ayudando a caminar de nuevo de su mano.

Nuevamente cambios


No sé si los que están leyendo ahora, llegaron antes o después de los miles de cambios que hice al blog. Para los que sí, les cuento que no lograba encontrar una página que me gustara, después de armarla y desarmarla un millón de veces. Eso hasta ahora.
Creo haber encontrado la que sí me gusta definitivamente. Eso claro, hasta que algún reventado saque en internet otro modelo de plantilla y me arruine esta emoción de creer haber encontrado el formato que se ajuste a lo que quiero. ¡qué raro suena eso!

En un intento por dejar algo bueno, estoy trabajando constantemente en el blog. Porque espero armar con el tiempo algo que pueda resultarles de alguna u otra forma LINDO. Para cosas mediocres y feas, mejor me compro una Paparazzi, o veo el Noticioso, como dice mi abuela.
Gracias a todos los que ya se tomaron el trabajo de entrar y ver, y leer!
Como buenos amigos me han escrito mails felicitándome; pero ninguno dejó su comentario en la página. Después de meditar "por qué sí un mail, y no un comentario en la web?" llegué a la conclusión que más de uno teme a lo mismo que yo!
Pero leer esos mails, me ha hecho tener más ganas de seguir en esta extraña empresa en la que me embarqué.
Espero que todos se animen, y hagan aportes, con lo que quieran, sientan o tengan ganas. Así esto crecerá.
Como ya dije, revisen, hurgueteen, aconsejen, recomienden. En fin, todo lo que les parezca!

Espero verlos seguido.... compartiendo letras!

Cosas que cuestan

Aquellas cosas que cuestan. No hablo de dinero, de plata, del metal precioso. Hablo de las que a uno le cuestan, le dan trabajo. El sentarse con uno mismo, plantearse los temas que le molestan, aquellos que duelen. Hablo de las mías, y los invito a que las vean, a lo mejor las compartimos, tal vez también quieran y se animen a contarlas ustedes.

A mi me resulta cómodo, pero sobre todo útil, escribirlas, verlas, palparlas. De esa forma siento de alguna manera que las dejo encerradas en un cuaderno, y muchas veces (por no decir siempre) dejan en ese momento de costarme, molestarme, y hasta dolerme.

Cosas que cuestan... a ver?... Creo que cuesta deshacerse del pasado en ciertos momentos... cuando uno se sienta a pensar, solo con sus pensamientos o sus sentimientos... sobre todo si lo que revive son sentimientos que fueron fuertes y arraigados. Lucas, mi eterno amor de la vida, siempre hace incapié en esa difícil habilidad, que tengo, de borrar lo que me dolió o me duele. La crítica es coherente (como siempre, su cabeza funciona mejor que la mía) Uno aprende, pero de lo que aprendió no puede, ni debe olvidarse. En realidad, como poder, uno siempre puede, pero digamos que no es lo aconsejable.

Cuál es el problema entonces? Que cuando borro, literalmente, BORRO.

Porque cuando borro, todo se me va de la cabeza, puff! desaparece todo... LO BUENO Y LO MALO... con lo que cuando me pregunta algo, si lo borré.. automáticamente le contesto: sabés que? no me acuerdo de nada de eso... y sin faltar a la verdad.. me quedo en blanco.

Así que cuando tengo que por alguna circunstancia, volver a reincidir en algo del pasado que elegí borrar... me cuesta todo más.

Me cuesta recordar, porque tengo que volver al momento, y con eso volver a sentir. Aquello que ya no me despertaba ni el más mínimo sentimiento, vuelve (o no) como una ola gigante. A veces solo consigo sentir una gran confusión, otras veces vuelven a nacer nuevas inseguridades; otras veces simplemente se me plantean nuevas dudas. Otras siento nuevos o viejos miedos. Debiera de aplicar la MEMORIA SELECTIVA. Es decir elegir qué olvidar. Y eso es lo que me cuesta: elegir del pasado doloroso, complicado, o simplemente pasado no deseado, qué olvidar sin renegar de él.

Después de todo, aquello fue lo que me condujo hasta este presente que hoy vivo. (y que Amo)

Así, termino por darte la razón, adorado e inteligente ser, que me hacés pensar (y te digo que detesto que lo hagas!) Recordar de lo que uno aprendió, quitando las emociones negativas, es lo saludablemente bueno. Cómo me cuesta!
Les dejo un fragmento del libro "El camino de la autodependencia" de Jorge Bucay, transcripto en este link: Autodependencia

El mejor lugar del mundo

Aitana y Elías corren, gritan, juegan a la escondida, se pelean y corren nuevamente para abrazarse. Se funden en un abrazo eterno. Elías improvisa un beso. Aitana lo mira desde arriba, con ojos de hermana mayor. Entra de la cocina a la escena del abrazo, Memé. Para Aitana eternamente, Memé. Para Elías, mal que les pese, la abuela. La llama en su idioma. Aitana llega primero y la abraza. Elías le protesta que no, que la abuela es de él. Ella la vio primero. ¿Qué entenderán ellos de primeros y segundos?
Abre la puerta el Nono y Elías a los gritos corre a agarrarse de sus piernas. Lo pisa, le tironea el pantalón, hasta que consigue que lo alce a "bupa".
Mi hermana sale del pasillo, contestando un mensaje de texto, diciéndole algo a Aitana.
Lucas revisa la revista de "La Nación" sentado en el sillón, buscando el horóscopo, que Marina le pidió leyera en voz alta. Se ríen juntos de sus próximas peripecias, ambos cancerianos, signados por planetas en común.

Y Yo estoy ahí, en medio de la escena, pero como ajena. Como simple espectadora, de tantos pequeños milagros, ocurriendo a mi al rededor.

Mi sobrina y mi hijo, se crían como hermanos, amándose y odiándose. Disputando lugares, juguetes, amores, abuelos, pero en eterna armonía. Mi hermana está a unos pasos, y me puedo estirar y tocarla, y abrazarla, y cargarla, y reirnos juntas, y también llorar. El amor de toda mi vida, me mira cómplice a mí, porque nuestro maravilloso hijo acaba de hacer una nueva payasada. Mi mamá nos cocina, con amor incondicional a todos.

Respiro hondo, escucho y me lleno de lo que veo, que es todo cuanto amo.

Un osito y una bailarina me toman de la mano, y me llevan a la niñez otra vez... a los juegos, a los disfraces, a las canciones. A mi hermana riéndose. A mi mamá llorando emocionada, con una sonrisa enorme. A mi papá Orgulloso. A mi amor de la vida, Feliz... Al mejor lugar del mundo